Ya
en la época de los romanos, el ladrillo manual, ahora
llamado ladrillo rústico, era un material imprescindible para
la construcción de cualquier tipo de edificación. Por
sus excelentes características técnicas, belleza y diversidad
en la forma de colocación, es por lo qué el uso de este
tipo de ladrillo rústico ha perdurado a lo largo de los siglos.
Tras
varios años de investigación, la familia Mateo,
propietaria de Cerámica Mateo S.L y con una experiencia
de 40 años en el sector, apostó y puso en marcha un
proyecto único en España para la elaboración
mecanizada de este tipo de ladrillo rústico.